Mi diario sexual
Relatos de mis experiencias sexuales
Capítulos de mi vida sexual
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Leer más: La postura del Susurro: cuando el cuerpo habla en voz bajaHay noches en las que el deseo no necesita estruendo. Se desliza como un hilo fino entre dos cuerpos, suave y preciso, hasta que todo lo demás desaparece. La postura del Susurro me llegó así, sin aviso, en un momento en que buscaba algo distinto a la costumbre. No era la primera vez que exploraba posiciones cercanas, pero esta tenía algo diferente: una forma de estar tan pegados que las palabras se convertían en vibraciones dentro del pecho del otro. Desde entonces ha sido una de mis favoritas cuando quiero sentirme completamente presente, sin prisas y sin necesidad de decirlo…
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Leer más: Masturbación recíproca guiando sus suaves manos sobre mis curvasEn los últimos años he vivido momentos de una intimidad tan profunda que todavía me cuesta ponerles palabras sin que se me acelere el pulso. Una de ellas, de las que más me han removido por dentro, fue esa tarde de verano en la que guié las suaves manos de una mujer sobre mis curvas mientras nos masturbábamos la una a la otra. No fue solo un acto físico. Fue una conversación muda, cargada de deseo, curiosidad y esa conexión que solo aparece cuando dos personas se permiten ir más allá de lo que ya conocen.
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Leer más: Kamasutra y rutina diaria: incorporar el placer entre semanaHay algo en la vida que siempre me ha llamado la atención: cómo el placer sexual parece reservado solo para los fines de semana o las vacaciones, como si entre semana no tuviéramos derecho a sentirnos vivos, deseados y conectados. Yo, Marta, llevo años escribiendo desde Barcelona sobre cómo el sexo forma parte de mi día a día, y una de las preguntas que más recibo es cómo incorporar algo de kamasutra y placer real cuando la rutina aprieta. El trabajo, las responsabilidades, el cansancio… todo parece conspirar contra el deseo. Pero en mi experiencia, no tiene por qué ser…
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Leer más: El tapón enjoyado que me hace sentir sensual y atrevida en secretoHay algo que llevo conmigo algunos días y que nadie a mi alrededor sospecha. Es pequeño, discreto, pero cuando lo tengo puesto algo cambia por dentro. Ese tapón enjoyado que me hace sentir sensual y atrevida en secreto se ha convertido en una de esas experiencias privadas que me recuerdan cuánto me gusta explorar mi propio placer sin necesidad de explicaciones. No es solo un objeto, es una forma de estar conmigo misma en medio de la rutina de Barcelona, de recordarme que puedo sentirme deseada incluso cuando nadie lo sabe.
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Leer más: La postura del Hilo de Seda: delicadeza absolutaHay noches en las que el cuerpo pide algo distinto, algo que no sea prisa ni fuerza, sino esa delicadeza que casi duele de tan suave. La postura del Hilo de Seda es justo eso para mí: una forma de estar con otra persona donde cada movimiento parece dibujar un hilo invisible entre los dos cuerpos, algo que se estira, se afloja y vuelve a tensarse sin romperse nunca. Cuando la descubrí, entendí que no siempre hace falta intensidad para llegar muy lejos.
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Leer más: La postura del Columpio: lo bueno, lo malo y lo absurdoHay noches en las que el deseo te sorprende en el momento menos pensado y te lleva a probar cosas que nunca imaginaste que disfrutarías. La postura del Columpio es una de esas. Yo la descubrí hace unos años durante una etapa en la que me apetecía mucho explorar, romper rutinas y ver hasta dónde podía llegar mi cuerpo con alguien que me inspirara confianza. Desde entonces se ha convertido en una de mis posiciones favoritas, pero también en una de las más complicadas. En este artículo te cuento todo lo que he aprendido sobre ella: lo que funciona de…
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Leer más: La postura del Río Sereno: mi noche más tranquila y plenaRecuerdo esa noche como si hubiera sido ayer. El cansancio del día se había acumulado en mis hombros, pero al mismo tiempo sentía una necesidad profunda de algo más que un encuentro rápido. En mi apartamento de Barcelona, con las luces bajas y la ventana entreabierta dejando entrar el aire fresco de la noche, probé por primera vez lo que después llamaría la postura del Río Sereno. Fue una experiencia que me dejó tranquila, presente y completamente llena, sin prisas ni expectativas que estorbaran.
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Leer más: El clímax perfecto: estimulación clitoriana mutua en la penumbra del RavalEra una de esas noches en el Raval donde las luces tenues de los bares y las sombras de las callejuelas parecen conspirar para que todo se vuelva más intenso. Yo estaba allí, caminando sin prisa, cuando la vi. Ella me miró de esa forma que no deja lugar a dudas, una mezcla de curiosidad y deseo que yo conocía demasiado bien. En ese momento supe que la noche no iba a ser cualquiera. Iba a tratarse de algo mucho más íntimo, más conectado, algo que solo pasa cuando dos cuerpos se entienden sin necesidad de explicaciones largas. Esa noche,…
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Leer más: La extracción de las bolas chinas anales en el momento exacto del orgasmoEra una de esas noches en Barcelona en las que el deseo no se calla, esas en las que el cuerpo pide más y la mente se abre sin vergüenza. Llevaba meses usando bolas chinas anales de vez en cuando, pero aquella vez decidí ir un paso más allá y soltarlas exactamente cuando el orgasmo me atravesaba el cuerpo entero. Fue intenso, casi abrumador, y desde entonces no he parado de pensar en cómo lo hice y qué sentí. Si estás aquí porque también te llama la curiosidad de sincronizar esa extracción con el momento más explosivo del placer, te…

