Mi diario sexual
Relatos de mis experiencias sexuales
Capítulos de mi vida sexual
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Leer más: La postura del Río Sereno: mi noche más tranquila y plenaRecuerdo esa noche como si hubiera sido ayer. El cansancio del día se había acumulado en mis hombros, pero al mismo tiempo sentía una necesidad profunda de algo más que un encuentro rápido. En mi apartamento de Barcelona, con las luces bajas y la ventana entreabierta dejando entrar el aire fresco de la noche, probé por primera vez lo que después llamaría la postura del Río Sereno. Fue una experiencia que me dejó tranquila, presente y completamente llena, sin prisas ni expectativas que estorbaran.
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Leer más: El clímax perfecto: estimulación clitoriana mutua en la penumbra del RavalEra una de esas noches en el Raval donde las luces tenues de los bares y las sombras de las callejuelas parecen conspirar para que todo se vuelva más intenso. Yo estaba allí, caminando sin prisa, cuando la vi. Ella me miró de esa forma que no deja lugar a dudas, una mezcla de curiosidad y deseo que yo conocía demasiado bien. En ese momento supe que la noche no iba a ser cualquiera. Iba a tratarse de algo mucho más íntimo, más conectado, algo que solo pasa cuando dos cuerpos se entienden sin necesidad de explicaciones largas. Esa noche,…
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Leer más: La extracción de las bolas chinas anales en el momento exacto del orgasmoEra una de esas noches en Barcelona en las que el deseo no se calla, esas en las que el cuerpo pide más y la mente se abre sin vergüenza. Llevaba meses usando bolas chinas anales de vez en cuando, pero aquella vez decidí ir un paso más allá y soltarlas exactamente cuando el orgasmo me atravesaba el cuerpo entero. Fue intenso, casi abrumador, y desde entonces no he parado de pensar en cómo lo hice y qué sentí. Si estás aquí porque también te llama la curiosidad de sincronizar esa extracción con el momento más explosivo del placer, te…
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Leer más: La postura del Anillo: simple, efectiva, infravaloradaLa postura del Anillo siempre me ha parecido una de esas posiciones que todo el mundo pasa por alto demasiado rápido. Recuerdo la primera vez que la nombraron en una conversación entre amigas y pensé que era algo básico, casi sin gracia. Sin embargo, después de probarla con la atención que realmente merece, descubrí que es mucho más que una postura sencilla. Es una de esas experiencias que te conecta de una forma profunda, casi silenciosa, y que deja un recuerdo físico y emocional muy fuerte.
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Leer más: Mi top 3 de posturas para fines de semana en hoteles boutiqueHay algo mágico en cerrar la puerta de una habitación de hotel boutique y saber que las próximas horas son solo para nosotros. El silencio, la luz suave, la cama grande y esa sensación de que el mundo exterior ha quedado atrás. En los últimos años, he tenido la suerte de pasar varios fines de semana en este tipo de alojamientos y he descubierto que ciertas posturas funcionan de una forma distinta cuando el entorno invita al abandono. Hoy quiero contarte, con toda la sinceridad que me caracteriza, cuáles son mis tres posturas favoritas para estos escapes.
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Leer más: La postura de las Tijeras: mi reconciliación después de mucho prejuicioDurante mucho tiempo la postura de las tijeras fue para mí una especie de territorio prohibido. No por nada concreto que alguien me hubiera dicho, sino por esa sensación rara que surge cuando algo te parece demasiado expuesto, demasiado vulnerable o simplemente demasiado distinto a lo que habías imaginado para tu propio cuerpo. Me costaba admitirlo incluso a mí misma, pero había un prejuicio callado, de esos que se van instalando sin que te des cuenta. Hasta que una noche, con una persona con la que me sentía completamente segura, decidí dejarlo de lado. Lo que ocurrió después no fue…
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Leer más: La Cuchara perezosa: ideal para esas resacas eternas en el BornHay mañanas en el Born en las que el cuerpo se niega a moverse más de lo estrictamente necesario. Te despiertas con la cabeza a mil por hora pero el resto de ti pide calma, piel contra piel y cero esfuerzo. Después de una noche de vermut, copas y risas por las calles del barrio, la resaca te deja flojo, sensible y, sin embargo, con ganas. Ahí es donde la cuchara perezosa se convierte en la posición perfecta, la que no exige coreografías complicadas ni energía que ya no tienes.
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Leer más: La primera vez que probé el Loto y entendí por qué lo llaman asíTodavía recuerdo el sonido de la lluvia golpeando los ventanales de mi piso en L’Eixample aquella tarde de domingo, una de esas tardes grises de Barcelona donde la ciudad entera parece pedirte que frenes. Llevábamos semanas en un bucle tóxico de estrés, trabajo, prisas y sexo de trámite. Sí, follar duro y rápido para descargar tensión está genial, y quienes me leéis en este rincón sabéis de sobra que soy una mujer liberal que disfruta de su sexualidad sin tabúes ni filtros. Pero aquel día, mi cuerpo no me pedía una sacudida física; me pedía a gritos una conexión que…

