
Seguro que hallamos un hueco para dedicarlo a nuestro gozo
La frase nos inspira para recordar que la belleza en sí misma no es garantía de éxito en la seducción. Con esta base biológica, el amante se planta frente a la persona que quiere y busca su modo exclusivo de trasmitirle esa esencia que le va a hacer particularmente deseable.